Darle Dimensión a tu Cuerpo

Una silueta (yo veo todo el tiempo del sueño la silueta recortada de un hombre, al que no puedo verle el rostro ni otro detalle, y sus dedos sombríos; no me despierta temor pero sí respeto) aparece en mi escritorio del laboratorio y me dice: Il est temps de donner de la dimension à votre corps* (creo que es textual). Lo que sigue es difícil de describir. La silueta agarra una hoja que está sobre mi escritorio en la que está impreso mi cuerpo gráfico (es básicamente una de las que tengo colgadas en la pared del departamento) y la usa como la pantalla táctil de un smartphone. Apoya dos dedos en el medio, los separa, y la imagen se agranda, luego gira a la derecha y a la izquierda, arriba y abajo, y el cuerpo gráfico cobra dimensión tridimensional (la imagen es súper clara y ojalá pudiera reproducirla). Los centros no son figuras en dos dimensiones sino cuerpos, pero todos con fondo piramidal. Y no están quietos: giran, vibran, hasta me parece que laten. La imagen del cuerpo gráfico que los dedos de la silueta mueven en el espacio también tiene su propia dinámica. Los dedos por ejemplo hacen una especie de zoom rotativo para mostrarme el centro G (lo identifico ahora, en el sueño no era manifiesta la idea de que fuera este centro) como un diamante, o como una perinola girando y balanceándose en su centro de gravedad. Y el punto de apoyo de ese cuerpo me parece un tronco fino, como el de un bambú o una caña o el de una planta con pocas ramas que atraviesa el cuerpo gráfico de la cabeza a la base. El diamante gira más o menos perpendicular al tronco recorriendo su perímetro, como un faro, y cada vez que la cara me apunta siento calor, el mismo que se siente cuando uno está a la sombra y enseguida se expone al sol. Luego hace zoom en el centro del Plexo (insisto, yo no me “digo” que es el Plexo, sólo observo), y veo que es una pirámide perfecta que gira en torno a sí misma, primero rápido y después más lentamente, y a la vez se infla y se desinfla a un ritmo que me parece muy complejo. No es un rit sostenido como el del corazón sino más bien como las vibraciones que produce un bajo de un tema de jazz en un parlante (en ese momento pienso en el jazz, por eso lo digo). Los dedos vuelven a hacer un gran zoom hacia atrás y a hacer girar sobre el eje (la rama de bambú o la caña) el cuerpo gráfico. Y ahí veo los canales, para nada quietos y como ocupando un volumen en el espacio. Pero no son conductos, sino estelas curvas fluyendo como pulsos de un punto a otro, como una irradiación; de hecho me parecen emisiones de vapor que se ahúsan en los extremos. Por lo que el cuerpo gráfico parece más un “huevo nebuloso y transparente” que un gráfico en dos dimensiones. Y entonces quiero manipular con mis dedos la imagen para ver más en detalle, pero la silueta “apaga” la hoja y me dice textualmente: Votre Cœur se noie dans la non-dimension**. Me despierto a la madrugada con esa frase y una ansiedad indescriptible, y corro a escribir. [AL-RU]

*    Es hora de darle dimensión a su cuerpo

**  Su corazón se ahoga en la no-dimensión

Please follow and like us:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.