Una silueta (yo veo todo el tiempo del sueño la silueta recortada de un hombre, al que no puedo verle el rostro ni otro detalle, y sus dedos sombríos; no me despierta temor pero sí respeto) aparece en mi escritorio del laboratorio y me dice: Il est temps de donnerSeguir leyendo

Sí, en este cuerpo de conocimiento que nos reúne está lo Humano, con mayúsculas. Lo Humano que nos acerca, lo Humano que nos asemeja, lo Humano que nos congrega en la misma búsqueda que cada uno nos planteamos emprender y que es única. Única y conjunta, porque también los otros buscan esa unicidad.